jueves, 15 de mayo de 2014

Reflexiones Cristianas.

Hace poco por casualidad observé a una madre y su hija despedirse en el aeropuerto. Cerca de la puerta de embarque, se abrazaron y la madre dijo: "te quiero y te deseo lo suficiente". La hija respondió: "mamá, nuestra vida juntas ha sido mucho más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado siempre. Yo también te deseo lo suficiente, mamá". Se besaron y la hija se marchó.
La madre se acercó a la ventana donde yo estaba sentado. Entonces le pregunté, "Cuando usted decía adiós, le oí decir "te deseo lo suficiente". Puedo preguntar qué quería decir?". Ella comenzó a sonreír. "Es un deseo que ha pasado de mano en mano durante generaciones. Mis padres solían decírselo a todo el mundo."
Se detuvo un momento y parecía que estaba tratando de recordarlo con detalle, y sonrió más aún. "Cuando decimos "te deseo lo suficiente" estamos deseando a la otra persona que tenga una vida llena con las suficientes cosas buenas como para sustentarlas". Entonces, girándose hacia mí compartió conmigo lo siguiente, como si lo estuviera recitando de memoria:
Te deseo el suficiente sol para mantener tu actitud brillante.
Te deseo la suficiente lluvia para apreciar más el sol.
Te deseo suficiente felicidad para mantener tu espíritu vivo.
Te deseo suficiente dolor para que los pequeños gozos de la vida parezcan mucho mayores.
Te deseo suficientes ganancias para satisfacer tus deseos.
Te deseo suficientes pérdidas para apreciar todo aquello que posees.
Te deseo suficientes hola para poder sobrellevar el adiós final.