sábado, 31 de mayo de 2014

Reflexiones Cristianas .

Un Problema Que Es Una Bendición :

Cuentan que cierto Presidente de los Estados Unidos tenía una pena: Sus ojos eran tan malos que necesitaba usar siempre dos tipos de gafas, unas para ver de cerca y otras para ver de lejos, por lo que estaba obligado a cambiarlas muchas veces al día.
En una ocasión, un enemigo le disparó con un revólver, hiriéndole en el pecho. Después de extraerle la bala, el cirujano, se acercó al Presidente llevando en una mano el proyectil y en la otra el estuche de sus lentes y le dijo:
– “Señor Presidente: El tiro iba bien dirigido a su corazón; lo que le salvó la vida es este estuche que usted guardaba en el bolsillo de su chaleco, al estar sobre el pecho desvió el curso de la bala.”

El Presidente, sin poder creerlo aún, dio gracias a DIOS, diciendo:
– “¡Señor: Y yo que creía que era mi desgracia tener que cargar siempre con mis estuches y lentes pero, en cambio, era mi bendición!”
Un problema de salud, un trabajo que nos fue negado, una relación que fracasó, la negativa de un préstamo y hasta inclusive perder un vuelo o un bus, podría ser una bendición que no vemos. Lo que muchas veces nos parece un fracaso o algo malo podría ser un paso más cerca a nuestra meta y una bendición.
Muchos de nosotros no entendemos por qué DIOS no responde nuestras oraciones y nos frustramos y enojamos, pero ÉL mira mucho más allá de lo que nosotros podemos ver y sabe qué es mejor para nuestras vidas.
“Y sabemos que DIOS hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos” Romanos 8:28 (NTV)
Confía en los planes de DIOS, aunque te parezca que tus oraciones no han sido respondidas e inclusive llegues a creer que tus peticiones no son escuchadas, espera pacientemente porque a veces somos nosotros quienes, ignorando lo que nos conviene, no sabemos pedir ni discernir lo que es mejor para nuestras vidas pero DIOS en su misericordia nos protege y provee de las mejores cosas.
ORACIÓN: Padre Celestial. Hoy me acerco a Ti para pedirte perdón por todas mis faltas y pecados. Te pido Señor que me des la sabiduría para entenderte, comprenderte y amarte como Tú quieres y gracias porque me cuidas y proteges permanentemente. En el nombre de Cristo, amén.