sábado, 3 de mayo de 2014

La Maleta Del Hombre Muerto.














Un hombre murió repentinamente... Al darse cuenta que había fallecido; Vio que se acercaba Dios, y que llevaba consigo una maleta !!

-Dios le dijo: Hijo es hora de irnos.
-El hombre asombrado contesto: 

Tan pronto !?... Pero si aun tenía muchos planes !!

-Lo siento, pero es el momento de tu partida.

-Que traes en esa maleta? Pregunto el hombre.
-Tus pertenencias, le respondió Dios.

-Mis pertenencias!?... Traes todas mis cosas; mi ropa y mi dinero?
-Dios le respondió: Eso nunca te perteneció, eran de la vida.

-Traes mis recuerdos?
-Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.

-Traes mis talentos?
-Esos tampoco te pertenecieron, eran de las circunstancias.

-Traes a mis familiares y amigos?
-Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.

-Traes a mi mujer y a mis hijos?
-Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.

-Entonces traes mi cuerpo?
-No, jamás te perteneció, era de la tierra.

-Pero, si traes mi alma?
-No, tampoco fue tuya, era mía.

Entonces; el hombre lleno de miedo le arrebato

a Dios la maleta, y al abrirla, se dio cuenta que estaba vacía !! 
Con lagrimas de tristeza brotando de sus ojos el hombre dijo:

-O sea que, nunca tuve nada !?

-Así es, “nunca tuviste nada y lo tuviste todo a la vez”

ya que: Cada uno de los momentos que viviste
fueron únicamente tuyos y solo tuyos... 
La vida está hecha de momentos,
y jamás uno fue idéntico al otro.


Moraleja:
Mientras estés con vida disfrútala plenamente en su totalidad, ya que nada de lo que crees que te pertenece es para siempre.


Vive el ahora y valora la vida. No te olvides SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena.

Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste se quedan aquí y no te podrás llevar nada, solo te llevaras los buenos momentos que pasaste en compañía de otros a lo largo de todas las etapas de tu vida.

Valora a quienes te estiman, ama a tus familiares y amigos.... Y hasta tus enemigos si es posible, ya que la vida es muy corta para desperdiciarla en odios y rencores.