viernes, 2 de mayo de 2014

Los Edecanes De Diana.

Dios Nunca Se Olvida De Nosotros,Nunca Nos Abandona.













Diana, una joven universitaria, estaba en casa de sus padres durante el verano. Una noche fue a visitar a algunos amigos y, por quedarse charlando, se le hizo tarde, más de lo que había pensado, y debió caminar sola hasta su casa. A pesar de la hora, no sintió miedo, pues vivía en una ciudad pequeña y estaba a unas cuantas cuadras de su hogar.
Comenzó a caminar y le pidió a Dios que  la mantuviera a salvo de cualquier mal o peligro, en esas estaba cuando llegó a un callejón que le servía como atajo para llegar más pronto a su casa. Decidió tomarlo y en ese momento reparó en un hombre que estaba parado al final del callejón como esperándola.
Se puso nerviosa y  oró a dios pidiéndole protección al instante la envolvió una sensación de tranquilidad y seguridad, como si alguien estuviera caminando con ella. Al llegar al final del callejón, pasó frente al hombre sin que nada ocurriera y llegó muy pronto a su casa.
Al día siguiente, diana leyó el periódico que una chica de su edad había sido violada en aquel mismo callejón unos veinte minutos después de que pasara por allí. Sintiéndose muy mal por esa tragedia y pensando en lo  en lo que podía haberle pasado, decidió ir a la estación de policía para contar su historia.
El policía le preguntó si estaría dispuesta a identificar en una línea de sospechosos a la persona a la que había visto la noche anterior en el callejón, y ella sin dudar reconoció al hombre. Cuando este supo que había sido identificado confeso su delito.
El jefe de policía, muy agradecido por el coraje de Diana,  le pregunto si había algo que pudiera hacer por ella. La chica vaciló un momento y enseguida pidió que le preguntaran al hombre por qué no la había atacado cuando pasaba por el callejón. El comandante hizo la pregunta y el hombre contestó:
¿Cómo se le ocurre que iba a atacarla, ella no iba sola:
habían dos hombres altos caminando a su lado.