sábado, 10 de mayo de 2014

Los Niños Malditos.

Bruno Amadio (nacido en VeneciaItalia en 1911 y fallecido en Padua, Italia en 1981), más conocido cómo Angelo, ó El Pintor Maldito, fue un pintor italiano nacido en Venecia y afincado en España tras la Segunda Guerra Mundial. Es el supuesto creador, de fama algo extraña, de una serie de 27 retratos conocidos cómo Los Niños Llorones.
Se dice que los cuadros de este artista atraen desgracias a quienes los poseen. No obstante, han sido obras de mucha difusión, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como España o Inglaterra, ya que algunos creen que protegen a los niños pequeños.
Se dice que frustrado por su nula fama como artista, Amadio hizo un pacto con el Diablo para que sus pinturas tuvieran éxito en la sociedad. A partir de entonces realizó cuadros en los que aparecen niños llorando. Uno de ellos fue un retrato de un niño que vivía en un orfanato que, una vez finalizado el cuadro, se incendió y acabó con la vida del niño. Su alma, entonces, se dice que habita en el cuadro.
Al igual que otros cuadros, como El Grito de Edvard Munch, las obras de este pintor han transcendido el posible hecho pictórico. La gran expresividad y el simbolismo que reflejan, emanada de la sensibilidad del autor influida por los acontecimientos sociales del momento, han llevado a la creación de fábulas que nunca han sido corroboradas. También se dice que Bruno Amadio era un pederasta que violaba a los niños y después los pintaba llorando.



El nene del cuadro más famoso que pueden ver en la primera imagen vivía en un orfanato. Se dice que el chico lloraba porque había sido responsable de la muerte accidental de su hermanita a la que el pintor también llegó a retratar (segunda foto).


Los cuadros luego se hicieron muy famosos y en su momento la gente coleccionaba la pareja de hermanos.



La cuestión es que poco después que Amadio hizo el retrato del chico el orfanato se incendió y se cree que el espíritu del niño quedó atrapado en la pintura.
Otra versión más oscura indica que el pintor en realidad era un pedófilo y violaba a los chicos para luego retratarlos llorando.


También se dice que los niños lloran porque están siendo devorados por demonios en un mundo oculto y que Amadio retrató los horrores de esa realidad.


Lo cierto es que en la década del ´50 los cuadros se convirtieron en un gran éxito comercial y Amadio desapareció de la luz pública durante décadas hasta que murió en Padua, Italia, en 1981.


Se sabe muy poco sobre su vida personal y lo que ocurrió con él luego del éxito comercial.
La leyenda de los cuadros malditos cobró fuerza cuando las personas que los tenían empezaron a sufrir misteriosas tragedias.
Por ejemplos se incendiaban las casas y el fuego destruía todas sus pertenencias menos el cuadró del niño llorón.
Alrededor del mundo existen miles de anécdotas de personas que tuvieron estos cuadros y fueron testigos o sufrieron actividades paranormales en sus casas.
Muertes trágicas, accidentes extraños y mala suerte acompañaron a los propietarios de los cuadros.
En la década del ´70 y ´80 se hicieron muchas copias de la colección de niño llorones y fueron super populares en Latinoamérica.
Realmente es enorme la cantidad de gente que tuvo estos cuadros y vivió cosas extrañas en su casa o tuvo una mala racha.
Para el que lo vivió no es un chiste.
La leyenda dice que quienes poseían estos cuadros tenían muchísimas peleas en el hogar o sufrían enfermedades.
En el caso del retrato del niño más famoso se dice que si lo girabas podías ver una imagen monstruosa que se devoraba al chico.
Para terminar con la maldición había que quemar el cuadro.
Habrá sido a mediados de los ´80.  Yo era chico todavía pero lo recuerdo bien.
Un día mi abuelo iba caminando por la calle y en una esquina donde habían dejado un montón de basura y cosas viejas, para que se las llevara el camión recolector, encontró el famoso cuadro del niño llorón.
La pintura estaba en un estado excelente. Ni siquiera tuvo que molestarse en arreglar el marco porque estaba impecable.
Alguien por alguna razón lo había dejado en ese lugar.
Como le daba lástima que una obra de arte se tirara a la basura decidió llevarla a su casa.

Vamos a dejar a un lado el mal gusto de mi abuelo de colgar en su living a un niño llorando porque no viene al caso.
Mi abuela no quería sabe nada con ese cuadro porque le generaba mala vibra y nunca le gustó, pero él se resistía a tirarlo a la basura y lo colgó en una pared.
Desde el momento en que el cuadro entró a la casa la energía del lugar cambió por completo y las peleas y discusiones familiares estuvieron a la orden del día.
No hubo por suerte ninguna tragedia pero el lugar se volvió un sitio cotidiano de peleas entre distintos familiares como no había ocurrido hasta entonces.
En lo personal soy bastante escéptico al tema de la maldición pero si puedo dar fe que desde el momento en que el cuadro llegó a la casa de mi abuelo los adultos se volvieron más tensos  y problemáticos.
No creo que el cuadro generara las peleas  porque el niño llorón era un jodido, pero si estoy convencido de que transmitía una mala energía en el ambiente.
Ojo que también puede pasar con otros objetos.  En el caso de los cuadros si llenas tu casa de imágenes tristes o agobiantes va a tener un efecto en el ambiente en que vives.
Lo cierto es que no está bueno que cuando entras a tu casa lo primero que veas sea un niño llorando.  Además las pinturas eran aterradoras.
Por lo menos a mi me daba miedo y no me gustaba.

Conociendo a mi abuelo si hubiera escuchado esta historia con los supersticioso que era no tengo duda que él mismo se hubiera encargado de prender fuego el cuadro para que nadie se lo llevara a su casa, pero bueno,  desconocía esta historia en ese momento.
Lo que me sorprende es que desde que conocí esta leyenda urbana encontré muchísima gente que tuvo estos cuadros en sus casas y recuerdan haber tenido episodios extraños.
Que sé yo, es creer o reventar.
 la verdad que nunca podría tener en mi casa algo así.